Historia de la SEED

Historia de la Endoscopia Digestiva Española y de la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva
Nota introductoria:
Esta sección de nuestra página web irá remodelándose progresivamente, añadiendo datos, documentos fotográficos y otros detalles que ayuden a comprender la historia de la Sociedad  Española de Endoscopia Digestiva y el desarrollo de la endoscopia en nuestro país.
Coordinador de la página de Historia de la Sociedad Española de Endoscopia Española, Jesús García-Cano ( jgcl7@live.com)
De la lectura de la obra del Profesor Francisco Vilardell, Cien años de Endoscopia Digestiva, se conocen los inicios de la endoscopia que parece es necesario introducir como homenaje a los adelantados de la imagen y de la terapéutica en las diferentes áreas médicas.

El término Endoscopia (“mirar dentro“) fue acuñado en el año 1853 por Desormeaux aunque probablemente el título de padre de la endoscopia deba adjudicarse a Phillip Bozzini quien en los últimos años del siglo XVIII y primera década del XIX realizó los primeros intentos de visualizar el interior de las cavidades del organismo mediante el empleo de espéculos iluminados con una fuente externa de luz no solar, tan rudimentaria como la producida por una vela.  Con este aparato, denominado Lichtleiter, Bozzini logró explorar, en lo referente a  nuestra especialidad, el esófago y la cavidad peritoneal.

Puede considerarse que el primer endoscopista español es un madrileño,  nacido en la primera década del siglo XIX, cantante, profesor de canto, y médico formado en París,  el Dr. Manuel García, que en 1855 presentó su laringoscopio, iluminado con petróleo y después mediante una bombilla. Indudablemente este laringoscopio es el precursor del esofagoscopio rígido y por ende del comienzo de la endoscopia digestiva, que alcanzaría su desarrollo inicial gracias a las aportaciones de Kussmaul en la segunda mitad del XIX  y de la colaboración que estableció con Leiter, Mikulicz y Nitze para el desarrollo del gastroscopio.

De los trabajos conjuntos de Rudolf Schindler y Georg Wolf nace la endoscopia semiflexible o más real semirígida.

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Endoscopio de Wolf-Schindler. Colección Sección de Endoscopia. Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Madrid (cortesía del Dr. Pedro Menchén)


Este equipo, desarrollado en los años 30 del siglo pasado, permitió estudiar el esófago y el estómago  y fruto de la experiencia de su creador fue el libro Gastroscopy  publicado en los años 60.  Schindler es el primer  Maestro de Endoscopia ya que formó a más de 300 profesionales entre los que puede citarse, según el Profesor Vilardell, al español Morales Noriega. Además desarrolló la estructura inicial de la American Society for Gastrointestinal Endoscopy (ASGE ) al crear el American Gastroscopic Club.

El desarrollo de la endoscopia moderna, es decir de la endoscopia flexible, viene de la mano de la aparición de la fibra de vidrio desarrollada por Kapany y su aplicación en medicina, de las manos de Hopkins y Kapany a los que posteriormente se uniría  Basil Hirschowitz que, en los años 50 del siglo XX, realiza el auténtico impulso de la endoscopia actual.

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Fibroendoscopio de Hirschowitz. Colección Sección de Endoscopia. HGU Gregorio Marañón. Madrid. (Cortesía del Dr. Pedro Menchén)


El posterior desarrollo de la endoscopia de fibra, la videoendoscopia y la actual endoscopia electrónica, con enormes posibilidades en el diagnóstico o el estudio del intestino delgado mediante capsula endoscópica y enteroscopia asistida con balones, no ha dejado de progresar a una velocidad vertiginosa hasta la actualidad.

De forma simultánea al desarrollo de la endoscopia diagnóstica aparece la endoscopia terapéutica. En nuestro país los primeros pasos se inician  con García Tapia  y Ricardo Botey que en los primeros años del siglo XX  comunican casi de forma simultánea, sus experiencias  en la extracción de cuerpos extraños del esófago. Hasta los años 50 del XX se realizan dilataciones de achalasia con el dilatador de Starck en diferentes centros de nuestro país y concretamente en el antiguo Hospital Provincial de Atocha (actual Museo Reina Sofía) y precedente del actual Gregorio Marañón. Si bien la dilatación con el Starck no requería endoscopia, en la mayoría de los centros se practicaba antes de la misma una endoscopia rígida para confirmar los hallazgos radiológicos  diagnósticos  de la enfermedad.

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Dilatador de Starck para achalasia. Colección Sección de Endoscopia. HGU Gregorio Marañón. Madrid. (Cortesía del Dr. Pedro Menchén)


Con el desarrollo de la  colonoscopia de fibra, que había comenzado su evolución en los años 60,  la terapéutica endoscópica avanza de manera muy rápida al iniciarse el tratamiento de las lesiones polipoideas del colon: En el año 1969 el Dr. Hiromi Shinya hizo la primera polipectomía de colon con un endoscopio flexible de fibra óptica y a partir de ahí, a lo largo de la década de los 70 se generalizaría esta técnica.

No es menos llamativa la evolución  del tratamiento de la hemorragia digestiva varicosa y péptica, terapéutica que alcanzó notable importancia y cambió la evolución de estas patologías.

Si la fibroscopia había prestigiado nuestra especialidad, otro hito marca el papel de la endoscopia es el estudio de la vía biliar y en el tratamiento de sus enfermedades. El desarrollo del duodenoscopio por Machida en 1970, casi simultáneamente mejorado por Olympus, permite el acceso y la visualización de la papila y la realización, ese mismo año, de las primeras colangiopancreatografías que publicaron Itaru Oi y colaboradores en ese año.  Es en 1973 cuando se publican de forma simultánea por Classen y Demling en Alemania y por Kawai en Japón, las primeras experiencias en papilotomía endoscópica. Esta técnica permitía en sus inicios la extracción de cálculos biliares y posteriormente y de forma rápida modificó el manejo quirúrgico de la vía biliar al permitir el tratamiento endoscópico de numerosas patologías.